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Cuentos Breves:

Hace mucho tiempo …

Publicado el 22 de Marzo del 2016

Hace mucho tiempo, un rey había colocado una gran roca obstaculizando un camino. Friccionando sus manos, se escondió y se dispuso a esperar para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. El Rey deseaba comprobar quien era capaz de solucionar ese problema.

Muchas personas pasaron por ese camino. Algunos simplemente rodearon la piedra, otros la miraron y  continuaron su marcha. Muchos culparon a la autoridad por no mantener los caminos despejados.

Mientras tanto la piedra continuaba en el mismo lugar, pues ninguno de ellos hizo nada para sacarla del camino. Entre tantos campesinos que por allí pasaban, un día pasó un vecino del pueblo que vivía en el sitio más descampado, llevando un fardo de leña sobre sus hombros.

Al continuar su camino vio la piedra. Se detuvo, se aproximó a ella, y puso su carga en el piso trabajosamente y trató de mover la roca a un lado del camino. 

Después de empujar y empujar hasta llegar a fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. 

Grande fue su satisfacción cuando vi que debajo de la piedra removida había una pequeña bolsita en el suelo, justamente donde antes  había estado la roca. 

La bolsita contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el premio era para la persona que removiera la roca como recompensa por despejar el camino. Como imaginarás, el campesino regresó a su casa muy alegre, aun con el cansancio que sentía.

Al leer este cuento no pude menos que pensar en las muchas piedras que se nos aparecen en nuestros caminos, ya sean familiares, laborales y/u organizacionales. Un mal gesto, una enfermedad, un ascenso no obtenido… Pueden ser tantas las piedras que observamos en nuestro camino…

¿Pensaste en alguna mientras leías? ¿La puedes identificar? ¿Puedes identificar tu forma de atravesarla? ¿La rodeas? ¿La ignoras? ¿La remueves?

Como la roca que removió el campesino, las piedras que pueden presentarse en tu camino tambien pueden tener un potencial para ti, si te dispones a hacerlo.

¿Puedes observar el potencial que encierra una situación problemática a resolver?
Cuando podemos observar tanto el problema como el potencial, estamos ampliando nuestra visión del mundo y nos estamos dando la oportunidad de trabajar por aquello que resulta importante para nosotros y nuestro futuro.

Te deseo una maravillosa experiencia mientras remueves las piedras que se presenten en tu camino. Recuerda, ¡debajo de ellas puede haber un premio esperado por ti!

Si deseas compartir tu experiencia con nosotros te esperamos en cursos@luisacordeiro.com.ar